Trastornos de Ansiedad

La ansiedad es un síntoma común en la infancia y la adolescencia. Sin embargo, su presencia puede resultar de tal intensidad que conlleve una serie de manifestaciones clínicas cuya consecuencia resulte en una disminución del nivel de desarrollo o funcionamiento  del paciente.

Existen diferentes trastornos de ansiedad los cuales pueden tener su inicio en la infancia o adolescencia.

Trastorno de ansiedad generalizada.

Los niños o adolescentes con este trastorno suelen estar tensos o preocupados la mayor parte del tiempo y tiene dificultad para relajarse o controlar sus preocupaciones. Se muestran nerviosos, inquietos y con mucha frecuencia irritables. La presencia de altos niveles de ansiedad suele generar dificultades para dormir, para concentrarse y para el mínimo nivel de energía necesarios para las actividades cotidianas.

Trastorno de pánico.

Este trastorno de caracteriza por la presencia de lo que habitualmente se conoce como “crisis” o “ataques”  de angustia o de pánico, las cuales se caracterizan por un miedo intenso el cual se presenta de manera súbita e inesperada, acompañado de diversos síntomas físicos, ente ellos, sudoración, palpitaciones del corazón, sensación de falta de aire o de opresión en el pecho, hormigueo de manos y ganas de salir corriendo. Aunque los ataques de pánico suelen durar sólo unos minutos, quien los padecer tiende a cursar con miedo a que se presenten de nuevo así como miedo a salir a la calle. Este trastorno puede resultar sumamente incapacitante y afectar de manera importante el nivel de funcionamiento de quien lo padece.

Terrores nocturnos.

En realidad este padecimiento se considera más que un trastorno de ansiedad un trastorno del sueño, sin embargo comparte características con el trastorno de pánico. Los terrores nocturnos con manifestaciones de ansiedad los cuales se presentan durante lasmedico-06 horas de la noche, no suelen acompañarse de sueños angustiantes como algunos pudieran suponer (es decir, no se trata de pesadillas) y habitualmente quien los padece no recuerda nada a la mañana siguiente.

 

Trastorno de ansiedad por separación.

Los síntomas de este trastorno suelen presentarse en niños de edad escolar, se manifiestan como miedo a alejarse de los padres, temor a asistir a la escuela por creer que durante las horas de clase algo les podría suceder a los padres. Miedo a permanecer lejos de la compañía de los padres. Son frecuentes los temores a dormir sin la compañía de uno de los padres así como las pesadillas en las que el niño experimenta temor a que los padres mueran o a que les suceda una desgracia. Los niños con este trastorno suelen presentar dolores de cabeza o de abdomen frecuentes así como náuseas u otros síntomas físicos cuando la ansiedad está presente. Este padecimiento altera el desarrollo social de quien lo padece.

Trastorno obsesivo-compulsivo.

Este trastorno, que afecta también a los adultos, se caracteriza por la presencia de ideas o pensamientos “obsesivos” cuyo contenido puede generar un alto nivel de ansiedad  en quien los padece. Habitualmente estos pensamientos giran en torno a contenidos agresivos, sexuales o de contaminación (por ejemplo, alguien puede creer que todos los objetos están infectados por algún germen peligroso), en algunas ocasiones estos temas se presentan como imágenes recurrentes en la mente del paciente. Quienes sufren esta afección tienen dificultades para controlar estos pensamientos, sienten que éstos no les pertenecen y habitualmente no revelan a otros su contenido. Las “compulsiones”  son síntomas que también se presentan en este trastorno. Consisten en actos repetitivos, tanto físicos como mentales, que suelen realizarse para “neutralizar” a las obsesiones, un ejemplo de esto es el lavado excesivo de manos, otro, el contar repetidamente hasta cierto número o acomodar los objetos para que adquieran una posición simétrica. Algunos niños sienten ansiedad si pisan las rayas del suelo y pierden mucho tiempo en evitarlo.

El trastorno obsesivo-compulsivo suele ser un problema grave y afecta de manera importante el desarrollo de los niños y adolescentes.

¿Quién debe realizar el diagnóstico de los trastornos de ansiedad?

El diagnóstico lo puede realizar cualquier médico con experiencia en los trastornos mentales de la infancia (puede ser un psiquiatra, psiquiatra infantil, neurólogo o pediatra). El diagnóstico se base en la presencia de criterios clínicos. Habitualmente no es necesario realizar un electroencefalograma ni ningún otro estudio del cerebro para confirmar el diagnóstico.

¿Cuál es el tratamiento para los trastornos de ansiedad?

Los trastornos de ansiedad suelen tratarse con una combinación de fármacos y psicoterapia. Existen medicamentos que han mostrado su seguridad en la población de niños, se trata de medicamentos no controlados y sin potencial adictivo. El tratamiento debe incluir siempre una evaluación de la dinámica familiar. Es bien sabido que la ansiedad en los padres se refleja en sus hijos, sería inútil tratar a un chico con ansiedad sin ayudar a sus padres a superar este trastorno.

Psiquiatra Infantil